La Feria de Abril de Sevilla es un evento que trasciende las fronteras culturales, uniendo a personas de diferentes orígenes en torno a la tradición, la música y la gastronomía. Este año, la historia de un médico sirio que logró establecer su propia caseta en esta emblemática celebración destaca la importancia de la perseverancia y la adaptación cultural.
Souhel Kalas, un sirio que llegó a Sevilla en 1960 a los 19 años, ha vivido una vida llena de cambios y logros. A los 85 años, su sueño de tener una caseta en la Feria de Abril ha tomado forma, simbolizando no solo su éxito personal, sino también la rica diversidad que caracteriza a la ciudad andaluza.
La llegada de Souhel Kalas a Sevilla
Souhel Kalas dejó su hogar en Siria impulsado por el deseo de estudiar medicina. En un contexto donde muchos jóvenes buscaban oportunidades en el extranjero, él se aventuró hacia Sevilla con poco conocimiento de la cultura local, pero con grandes aspiraciones. Con el tiempo, se integró en la sociedad sevillana, donde terminó su especialidad en otorrinolaringología y formó una familia.
- Se casó con una joven del barrio de Triana.
- Tiene cuatro hijos, aunque ninguno siguió sus pasos en la medicina.
- Se convirtió en un apasionado aficionado del Sevilla FC, un símbolo de su integración en la cultura local.
El camino hacia la caseta en la Feria
La historia de la caseta ‘Nazarí’ no es solo un relato de éxito personal, sino un testimonio de la perseverancia. Después de 33 años de intentos, Souhel y su hijo Gayaz George Kalas finalmente lograron establecer su caseta en el recinto ferial. Este proceso incluyó años de solicitudes y renovación de permisos, un reto debido a la alta demanda de espacios en la Feria.
La dificultad para encontrar un hueco en la Feria de Abril es notable. Este evento se realiza en un espacio limitado, y solo la renuncia de otros solicitantes permite la apertura de nuevos espacios. La clave para la familia Kalas fue la insistencia constante en su solicitud al Ayuntamiento, lo que finalmente dio sus frutos cuando en diciembre pasado se liberó un espacio tras la renuncia de la Asociación Mayorista de Pescado El Barranco.
El significado de tener una caseta en Sevilla
Para muchos, poseer una caseta en la Feria de Abril es un símbolo de estatus y tradición. Souhel Kalas afirma que la importancia de tener una caseta radica en su capacidad para reunir a amigos y familiares en un ambiente festivo. Se trata de un lugar donde se celebra la cultura sevillana a través de la música, el baile y la gastronomía.
Algunos de los aspectos clave que hacen especial la experiencia de tener una caseta son:
- La oportunidad de compartir momentos con seres queridos.
- La celebración de la cultura local a través de la comida y la bebida.
- La posibilidad de establecer conexiones con otras personas y comunidades.
El rol de Gayaz George Kalas
Gayaz, el hijo de Souhel, no solo es un apoyo fundamental en la realización de este sueño familiar, sino que también ocupa el cargo de presidente de la caseta. Esta responsabilidad no solo es un honor, sino también un reflejo del esfuerzo colectivo para mantener viva la tradición familiar en Sevilla.
Souhel, en una entrevista, compartió su filosofía de vida, destacando que su secreto para mantenerse saludable a su edad es disfrutar de la manzanilla, una bebida típica de la feria. Esto resalta la importancia de lo simple y lo cotidiano en la vida de las personas.
La historia de la caseta ‘Nazarí’
La caseta ‘Nazarí’ no es simplemente un espacio físico; representa la conexión de Souhel Kalas con su nueva vida en Sevilla. A pesar de que otros grupos, como la Asociación Familiar Nazarena, habían solicitado espacios desde 1990, la perseverancia de la familia Kalas fue fundamental para lograr la apertura de su caseta este año. Este hecho pone de relieve que la constancia y la dedicación son vitales en cualquier propósito.
La caseta se ha convertido en un punto de encuentro para la comunidad, donde se celebran eventos, se disfrutan de tapas y se escucha música flamenca. Esto no solo mantiene viva la cultura andaluza, sino que también permite que personas de diferentes orígenes se reúnan en un ambiente festivo.
Reflexiones sobre la integración cultural
La historia de Souhel Kalas es un ejemplo inspirador de cómo la perseverancia puede llevar a la realización de sueños, incluso en un entorno completamente nuevo. Su experiencia resalta la importancia de la integración cultural y la capacidad de adaptarse a nuevas realidades mientras se mantienen vivas las tradiciones.
Para aquellos que deseen entender la relevancia de la Feria de Abril y sus casetas, es crucial reconocer que este evento no solo celebra la cultura andaluza, sino que también sirve como un puente para la diversidad cultural. La historia de Souhel y su hijo es un recordatorio de que, a pesar de las diferencias, todos pueden encontrar un lugar y un sentido de pertenencia en la comunidad.
Así, la caseta ‘Nazarí’ se erige como un símbolo de esperanza, esfuerzo y la capacidad de construir nuevas raíces en tierras lejanas. La Feria de Abril, con su colorido y alegría, continúa siendo un espacio donde las historias personales se entrelazan con la rica tradición cultural de Sevilla.


