La estación invernal de Valle Laciana-Leitariegos se prepara para una nueva temporada de esquí con importantes novedades. La Diputación de León ha lanzado la licitación para la gestión de los bares en dos puntos estratégicos de la estación, buscando mejorar la experiencia de los esquiadores y visitantes. Con un presupuesto base de 112.350 euros, esta iniciativa promete proporcionar un servicio esencial en un entorno tan popular en invierno.
Este movimiento no solo busca mejorar la oferta de servicios en la zona, sino también fomentar el turismo y la economía local. A continuación, exploraremos los aspectos más destacados de esta licitación y las implicaciones que tiene para la estación y sus usuarios.
Servicios imprescindibles en un entorno montañoso
La gestión de los bares en la estación de esquí es un componente esencial para complementar las actividades recreativas del lugar. Según las autoridades provinciales, el objetivo es “prestar un servicio complementario a la actividad del esquí”, asegurando que los visitantes cuenten con opciones para descansar y reponer energías después de un día en las pistas.
Este contrato, dirigido por el área de Turismo que encabeza el diputado Octavio González, se adjudicará en un único lote, lo que implica que una sola empresa será responsable de ambos bares. Esto no solo facilitará la gestión, sino que asegurará un estándar de calidad uniforme en el servicio.
El canon anual mínimo establecido es del 1% de los ingresos generados por la estación durante la temporada invernal, excluyendo seguros de accidentes y otros costos. Este modelo de negocio incentivará a los operadores a maximizar la satisfacción del cliente y los ingresos.
Ubicación estratégica de los locales
Los bares en cuestión son el ‘Bar Zona Baja’ y el ‘Bar Zona Alta’, ubicados en puntos estratégicos dentro de la estación. A continuación se detallan sus características:
- Bar Zona Baja: Situado a pie del aparcamiento, en un edificio prefabricado, con una superficie de 81 metros cuadrados.
- Bar Zona Alta: Localizado a 1.600 metros de altitud, junto al telesilla ‘Braña’, con una superficie de 146,41 metros cuadrados.
Ambos establecimientos están obligados a abrir durante la temporada oficial de esquí, aunque tienen la opción de abrir fuera de temporada previa notificación. Además, si el telesilla ‘Braña’ opera durante el verano con fines turísticos, será imperativo que el bar de la zona alta esté abierto durante su funcionamiento.
Fechas clave para la licitación
Las empresas interesadas en gestionar estos bares tienen hasta el 6 de abril para presentar sus ofertas. Los detalles del proceso de licitación, incluidos los pliegos de condiciones, están publicados en la Plataforma de Contratación del Sector Público desde el 20 de marzo.
Este periodo de licitación representa una oportunidad significativa para las empresas del sector hostelero, ya que la gestión de bares en una estación de esquí puede resultar en un flujo constante de visitantes y, por ende, de ingresos.
Mejoras en la seguridad de los telesillas
Además de la licitación de los bares, la Diputación de León ha tomado medidas adicionales para mejorar la seguridad en la estación. Se ha formalizado un contrato para suministrar 2.006 dispositivos de seguridad infantil, destinados a evitar caídas en los telesillas, con un presupuesto de 97.197 euros.
Estos dispositivos se distribuirán de la siguiente manera:
- 1.500 unidades para la estación de San Isidro.
- 506 unidades para Valle Laciana-Leitariegos.
Algunos de estos dispositivos son retráctiles, lo que permite su uso por esquiadores con discapacidad, garantizando que la seguridad sea inclusiva y accesible para todos los usuarios de la estación.
Obras para mejorar la infraestructura en Cebolledo
Como parte de los esfuerzos por modernizar y mejorar la experiencia del usuario, también se ha adjudicado la construcción de una nueva cubierta para la cinta transportadora de debutantes en Cebolledo, por un importe de 224.420 euros.
Esta nueva estructura, que tendrá una longitud aproximada de 70 metros, estará compuesta por arcos de aluminio y cerramientos de policarbonato. Su propósito es proteger a los usuarios del viento y prevenir la acumulación de nieve, lo que facilitará la operatividad de la instalación tras episodios de nevadas.
Con estas mejoras, la Diputación de León no solo busca atraer a más visitantes a la estación, sino también asegurar que su experiencia sea más cómoda y segura, elevando así la calidad del servicio turístico en la región.


