La historia de España está marcada por el sufrimiento y la lucha contra el terrorismo, especialmente el perpetrado por la organización ETA. En este contexto, declaraciones recientes del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero han suscitado un fuerte rechazo por parte de las víctimas del terrorismo, quienes cuestionan la legitimidad de sus elogios a formaciones políticas como Bildu. La presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, ha alzado la voz para expresar su descontento, poniendo de relieve la necesidad de recordar y honrar a quienes han padecido las consecuencias del terrorismo.
La crítica de Covite a las declaraciones de Zapatero
Consuelo Ordóñez, presidenta de la asociación de víctimas Covite, ha manifestado su profundo desacuerdo con las afirmaciones de Zapatero, quien ha abogado por el olvido en aras de una convivencia pacífica. Para Ordóñez, este enfoque es no solo inapropiado, sino también doloroso para aquellos que han vivido de cerca el horror del terrorismo. La idea de construir una paz duradera sobre el «blanqueamiento» de ETA es, según ella, un error que deshonra la memoria de las víctimas.
Durante su intervención en la Comisión Koldo del Senado, Zapatero describió a la sociedad vasca como un modelo de convivencia y abogó por el perdón y la reconciliación. Sin embargo, Ordóñez argumenta que esta perspectiva ignora las realidades dolorosas que aún persisten en la memoria colectiva de las víctimas. Ella sostiene que es fundamental reconocer las heridas abiertas y la lucha continua por la justicia.
Las palabras de Ordóñez son contundentes: «Quienes hemos sufrido directamente el terror de ETA, no podemos aceptar ese apoyo moral que usted insiste, una y otra vez, en dar a Bildu». Para muchas víctimas, la legalidad de Bildu no equivale a su legitimidad democrática, y la falta de una condena clara de ETA por parte de esta formación sigue siendo un punto de gran controversia.
La controversia en torno a Bildu y su relación con ETA
Bildu, una coalición de partidos abertzales, ha sido objeto de críticas constantes por su pasado político y sus vínculos con ETA. A pesar de ser una formación legal, su historia está manchada por el apoyo que brindaron a la organización terrorista en el pasado. Ordóñez sostiene que la «calidad democrática» de Bildu es cuestionable, dado que no han condenado explícitamente las acciones violentas de ETA.
En su carta, Ordóñez enfatiza que reconocer el derecho de Bildu a participar en la vida política no significa ignorar su pasado. Es fundamental que las instituciones y la sociedad en su conjunto mantengan un juicio crítico sobre aquellos que han estado implicados en el sufrimiento de miles de personas. Este análisis debe incluir:
- Una revisión de la historia de Bildu y su relación con ETA.
- Un llamado a la condena de las acciones violentas que marcaron la historia reciente de España.
- La responsabilidad ética de los políticos al tratar temas tan delicados.
La memoria de las víctimas: un tema olvidado
Ordóñez también hace hincapié en la importancia de recordar a las víctimas del terrorismo. En su opinión, el discurso del olvido propuesto por algunos líderes políticos es una falta de respeto hacia aquellos que han sufrido pérdidas irreparables. La memoria de las víctimas debe ser un pilar en la construcción de una sociedad justa y democrática.
La presidenta de Covite critica que, a pesar de los elogios hacia la sociedad vasca, no ha existido un reconocimiento adecuado hacia las víctimas. Ella señala que es hiriente escuchar palabras de alabanza hacia Bildu, mientras que no se menciona el sufrimiento de quienes han perdido a sus seres queridos a causa del terrorismo.
La lucha por la memoria y la justicia no es solo un tema político; es una cuestión de dignidad para las víctimas. Ordóñez plantea que es esencial que la sociedad y sus líderes se enfrenten a la historia con valentía y honren a quienes han sufrido.
Reacciones de otras organizaciones de víctimas
La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) se ha unido al clamor de Covite, expresando su desagrado por el tratamiento que se otorgan a las víctimas en diversos espacios públicos. Recientemente, la AVT envió una carta a la presidenta del Congreso, Francina Armengol, en la que mostraron su «profundo pesar» por la mención marginal que se hace a las víctimas del terrorismo en una exposición sobre la Constitución.
El hecho de que las víctimas sean relegadas a un rincón de la exposición, junto a la portada del diario ‘Gara’, que ha sido un altavoz de los terroristas, es visto como un desprecio total hacia quienes han padecido el terrorismo. Este tipo de situaciones pone de relieve la necesidad de un debate más profundo sobre cómo se recuerda y se honra el sufrimiento de las víctimas en la esfera pública.
La lucha por el reconocimiento y la justicia
El conflicto en torno a la memoria de las víctimas de ETA no es solo un debate sobre la política actual, sino también sobre cómo se construye la narrativa colectiva de España. La presión para olvidar puede ser fuerte, pero las víctimas y sus familias continúan luchando por el reconocimiento y la justicia.
Es necesario que se establezcan espacios de diálogo y reflexión, donde las voces de las víctimas sean escuchadas y valoradas. Algunos puntos clave para lograr una reconciliación efectiva incluyen:
- Promover el diálogo entre las víctimas y los políticos.
- Incluir la historia de las víctimas en los planes educativos.
- Establecer memoriales y actos de recuerdo que honren su sufrimiento.
La construcción de una sociedad que realmente valore la paz y la convivencia debe basarse en el respeto a la memoria de aquellos que han pagado el precio más alto. La lucha de organizaciones como Covite y la AVT es un recordatorio constante de que el olvido no es una opción.


