La riqueza cultural y las tradiciones de los pueblos leoneses son un tesoro que se manifiesta de diversas maneras. Uno de los lugares que mejor captura esta herencia es el Museo de los Pueblos de Mansilla de las Mulas. En él, los visitantes pueden explorar exposiciones que no solo cuentan historias, sino que también revelan las conexiones entre las comunidades leonesas y su influencia en otras regiones, como Lugo. La exposición actual, ‘Los maragatos de la puerta de San Pedro’, es un claro ejemplo de cómo estas historias se entrelazan a lo largo del tiempo.
Ubicación del Museo de los Pueblos Leoneses
El Museo de los Pueblos de Mansilla de las Mulas está situado en la provincia de León, España. Este espacio cultural forma parte del Instituto Leonés de Cultura de la Diputación Provincial y tiene como objetivo preservar y difundir la rica historia y tradiciones de los pueblos leoneses. Situado estratégicamente en Mansilla de las Mulas, el museo es de fácil acceso tanto para los locales como para los turistas que desean explorar la cultura leonesa.
La dirección exacta del museo es Calle de la Cultura, 1, 24280 Mansilla de las Mulas, León. Su proximidad a la ciudad de León lo convierte en una parada ideal para aquellos que visitan la región, proporcionando una ventana a la historia y las costumbres de los pueblos que han formado parte de la identidad leonesa.
Aspectos destacados de la exposición actual
La exposición ‘Los maragatos de la puerta de San Pedro’ estará abierta al público hasta el 10 de marzo y ofrece una visión única de la historia de una familia maragata que se estableció en Lugo a finales del siglo XIX. Este proyecto destaca no solo la herencia cultural de los maragatos, sino también su impacto en el comercio y la vida urbana de Lugo.
Una de las características más interesantes de esta exhibición es cómo aborda la trashumancia, una práctica que tenía lugar entre la costa gallega y Madrid. Los maragatos, por necesidad y vocación, transportaban mercaderías en un período donde las conexiones eran limitadas. Esta tradición se vio alterada con la llegada del ferrocarril, lo que llevó a muchos de ellos a establecerse en los lugares donde habían trabajado.
Las historias de estos comerciantes y su adaptación a los cambios sociales y económicos son un testimonio de la resiliencia y la capacidad de los pueblos leoneses para adaptarse y prosperar.
La historia de la familia maragata en Lugo
La saga de los maragatos en Lugo comienza con Tomás Pérez Carro, quien llegó a la ciudad en 1880 tras su servicio militar. Instalado junto a la puerta de San Pedro, Tomás optó por colocarse en una zona donde no debía pagar los derechos de ‘fielato’, lo que le permitió iniciar su negocio de venta de jamones.
Con el tiempo, su familia se expandió y se consolidó en el comercio local. Entre sus descendientes, Tomás Pérez García y su hija María del Carmen Pérez-Carro García continuaron la tradición familiar, involucrándose en el negocio y manteniendo vivo el legado de la familia.
Esta historia familiar es un ejemplo de cómo las tradiciones y el conocimiento se transmiten de generación en generación, contribuyendo al tejido social y económico de la región. Los maragatos no solo se adaptaron al entorno, sino que también moldearon la cultura comercial de Lugo.
Influencia cultural de los maragatos en Galicia
A lo largo de los años, los maragatos han dejado una huella significativa en Galicia. Su estilo de vida, basado en el comercio y la movilidad, ha influido en diversas áreas, desde la gastronomía hasta las tradiciones locales. Algunos de los aspectos más destacados de su influencia incluyen:
- Gastronomía: La venta de productos como jamones y embutidos contribuyó a la riqueza culinaria de la región.
- Comercio: Establecieron rutas comerciales que facilitaron el intercambio de mercancías entre Galicia y otras partes de España.
- Cultura: Sus costumbres y tradiciones se han integrado en la vida cotidiana de las comunidades gallegas.
La exposición en el Museo de los Pueblos destaca estos y otros aportes, ofreciendo a los visitantes una comprensión más profunda de cómo los maragatos han influido en la identidad cultural de la región.
Visitas al Museo: un recorrido por la historia
Visitar el Museo de los Pueblos no solo es una oportunidad para aprender sobre los maragatos, sino también para explorar la historia de diversas comunidades leonesas. El museo alberga varias exposiciones que cambian regularmente, lo que permite a los visitantes experimentar diferentes aspectos de la cultura leonesa en cada visita.
Los visitantes pueden esperar:
- Exposiciones interactivas que fomentan la participación.
- Material audiovisual que complementa las historias presentadas.
- Actividades y talleres que permiten una inmersión más profunda en la cultura local.
El museo también organiza eventos especiales, conferencias y actividades culturales que enriquecen la experiencia del visitante, haciendo del Museo de los Pueblos un lugar dinámico y vital en la comunidad.
El legado de los maragatos hoy en día
A medida que las generaciones avanzan, el legado de los maragatos continúa presente en la cultura y el comercio de Lugo y la región leonesa. Familias como la de Tomás Pérez han demostrado que, a pesar de los cambios, la esencia de la tradición puede perdurar y adaptarse a nuevas realidades.
Hoy en día, se puede observar cómo las nuevas generaciones están tomando las riendas de los negocios familiares, incorporando innovaciones mientras mantienen viva la historia y el conocimiento acumulado por sus antepasados. Este equilibrio entre tradición y modernidad es clave para la sostenibilidad cultural y económica de la región.
El Museo de los Pueblos de Mansilla de las Mulas, a través de sus exposiciones y actividades, sigue sirviendo como un faro que ilumina estas historias y tradiciones, asegurando que el legado maragato y la rica cultura leonesa nunca se olviden.


