La situación del turismo en Cuba ha comenzado a dar giros significativos frente a la crisis actual de combustible que enfrenta la isla. En un contexto de creciente tensión económica y un sector turístico debilitado, el gobierno cubano ha tomado decisiones drásticas que impactan tanto a los viajeros internacionales como a la infraestructura turística local. Acompáñanos a entender cómo se ha llegado a este punto y qué implicaciones tiene este cambio para el futuro del turismo en la isla.
Medidas del gobierno cubano ante la crisis energética
El gobierno de Cuba ha comenzado a implementar un plan de cierre de hoteles y reubicación de turistas como parte de un conjunto de medidas para enfrentar el desabastecimiento de combustible. Esta decisión fue confirmada por fuentes del sector a EFE, lo que indica la gravedad de la situación.
Oscar Pérez-Oliva Fraga, viceprimer ministro de Cuba, explicó en la televisión estatal que se ha diseñado un plan para “reducir los consumos energéticos” y “compactar las instalaciones turísticas”. Sin embargo, los detalles sobre cómo se llevará a cabo esta compactación aún no han sido divulgados.
Las principales instalaciones afectadas por esta medida están ubicadas en destinos populares como Varadero y los cayos del norte de la isla. Entre las cadenas hoteleras operativas en Cuba se encuentran Meliá, Iberostar y Blue Diamond, que han comenzado a ver cambios en sus operaciones.
Un sector turístico en crisis
El sector turístico cubano, que en décadas pasadas fue un pilar fundamental de la economía, ha visto un descenso drástico en su actividad. En 2025, el país reportó su menor número de turistas internacionales desde 2002, con solo 1.8 millones de visitantes. Esta cifra es alarmante, especialmente al considerar que no incluye los años más críticos de la pandemia de COVID-19.
Los datos reflejan que la tasa de ocupación hotelera ha caído un 7% en los primeros seis meses del año, alcanzando solo el 21.5%. Esta tendencia a la baja indica que el turismo ha estado decayendo continuamente en los últimos años.
Los principales mercados emisores de turistas han sido Canadá y Rusia, con cifras de 754,010 y 131,882 viajeros respectivamente en 2025. Sin embargo, ambos países han experimentado caídas del 12.4% y del 29%, lo que agrava aún más la situación.
Factores que han contribuido a la crisis turística
La crisis turística en Cuba no es un fenómeno aislado y ha sido influenciada por múltiples factores a lo largo de los años:
- Políticas de Estados Unidos: Las medidas adoptadas durante la administración de Donald Trump, incluyendo sanciones económicas, han tenido un impacto directo en la llegada de turistas.
- Pandemia de COVID-19: La crisis sanitaria global obligó a la isla a cerrar sus fronteras y suspender el turismo durante casi dos años.
- Crisis económica interna: La falta de divisas para importar combustibles y la obsolescencia de la infraestructura han afectado gravemente los servicios turísticos.
- Recorte de rutas aéreas: La reducción de vuelos internacionales ha limitado la capacidad de los turistas para llegar a la isla.
La combinación de estos factores ha llevado a que el turismo, una de las principales fuentes de ingresos del país, se encuentre en una situación desesperada.
Desabastecimiento energético y su impacto
Desde mediados de 2024, Cuba ha enfrentado una crisis energética severa, con frecuentes fallos en sus centrales termoeléctricas y una escasez significativa de divisas para importar combustibles. El impacto de estas deficiencias se ha dejado sentir en todos los sectores, incluido el turístico.
La reciente operación militar estadounidense en Caracas ha sido otro golpe a la isla, ya que ha interrumpido un suministro energético vital que Cuba dependía para mantener sus operaciones. Esta situación se ha visto agravada por la firma de una orden ejecutiva por parte de Trump que amenaza con aranceles a los países que suministran petróleo a Cuba.
Planes de emergencia y racionamiento
Para enfrentar la crisis actual, el gobierno cubano ha implementado un plan de emergencia que incluye medidas como:
- Racionamiento de combustible: Limitar la cantidad de combustible disponible para diferentes sectores.
- Priorizar el teletrabajo: Incentivar a los empleados a trabajar desde casa para reducir el consumo energético.
- Clases semipresenciales: Implementar un sistema educativo que permita reducir la afluencia de estudiantes en las universidades.
Este conjunto de medidas recuerda a las estrategias adoptadas durante el «Periodo Especial» en los años noventa, un tiempo de crisis económica tras la caída del bloque soviético. Durante ese periodo, Cuba implementó un plan de “opción cero” que involucraba racionamiento extremo y la búsqueda de autosuficiencia alimentaria.
Visión a futuro para el turismo cubano
A medida que Cuba navega por esta tormenta económica y energética, el futuro del turismo en la isla se presenta incierto. Sin embargo, el gobierno parece decidido a mantener el turismo como un componente clave de su recuperación económica.
A pesar de los desafíos, algunos expertos creen que el país podría beneficiarse de un enfoque renovado en el turismo sostenible, que atraiga a visitantes interesados en experiencias auténticas y en la cultura cubana.
El restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos, en caso de que ocurra, podría ser un factor decisivo en la revitalización del sector. Mientras tanto, Cuba deberá enfrentar sus problemas internos y buscar soluciones creativas para atraer visitantes en un contexto global cambiante.


