El conflicto por el uso de los pastos en el puerto de Pinos ha vuelto a cobrar protagonismo, revelando tensiones entre ganaderos y administraciones públicas que llevan años latentes. La situación actual afecta no solo a la comunidad ganadera de Mieres, sino que también plantea cuestiones sobre derechos históricos, gestión territorial y el futuro de la ganadería en la región. A medida que se desarrollan los acontecimientos, los ganaderos han dejado claro que su lucha por estos recursos vitales no cesará.
La postura firme de los ganaderos de Mieres
Los ganaderos de Mieres se han manifestado decididos ante la negativa del Gobierno de Castilla y León para permitirles el acceso a los pastos del puerto de Pinos, ubicados en la comarca de Babia. “Si no lo usamos nosotros, que no lo use nadie”, es la contundente declaración de los ganaderos, que subraya la frustración ante la falta de acceso a estos ricos pastos que consideran esenciales para su actividad. La pérdida de este recurso no solo impacta a los ganaderos, sino que también pone en riesgo la subsistencia de muchas familias que dependen de la ganadería.
La reciente reunión en la Unidad Veterinaria comarcal en Villablino, donde los ganaderos esperaban obtener respuestas sobre el acceso a los pastos, dejó claro que la administración se mantiene firme en su decisión. La presencia del jefe del servicio territorial de Agricultura y Ganadería, Fidentino Reyero, no trajo buenas noticias, ya que confirmó que no se otorgarán las guías oficiales necesarias para el uso de los pastos, tal como ocurrió el año anterior.
Un conflicto de larga data
La disputa por los pastos del puerto de Pinos no es un fenómeno nuevo. Desde 1926, el Ayuntamiento de Mieres y las entidades locales de San Emiliano han estado en desacuerdo sobre la titularidad y el uso de estos terrenos. Este conflicto se remonta a cuando Mieres adquirió cerca de 900 hectáreas que, según las comunidades leonesas, no tuvieron en cuenta sus derechos históricos de aprovechamiento.
- La compra de las tierras por parte de Mieres ha sido cuestionada por los pueblos leoneses.
- Los ganaderos de Mieres argumentan que carecen de otros pastos para alimentar sus reses.
- El alquiler de terrenos en Los Hidalgos no ha sido suficiente para cubrir las necesidades de los ganaderos.
En la actualidad, cerca de 110 ganaderos de Mieres, con alrededor de 1,500 cabezas de ganado, enfrentan la posibilidad de ruina económica, lo que ha llevado a la comunidad a exigir una solución que contemple sus necesidades y derechos históricos.
El papel de la justicia en el conflicto
El reciente fallo del Tribunal Supremo ha complicado aún más la situación para los ganaderos de Mieres. Este tribunal ha declarado ilegal toda actividad de pastoreo en el puerto de Pinos por parte de los ganaderos, una decisión que los representantes de la Junta de Castilla y León han celebrado. Esta resolución ha sido interpretada por el Gobierno autonómico como un respaldo a su postura y un motivo para establecer restricciones más estrictas sobre el uso de los pastos.
La delegación de la Junta ha argumentado que deben ejecutar esta sentencia, lo que implica que la situación actual de los ganaderos se tornará aún más complicada. Las sanciones impuestas el año pasado, cuando la Guardia Civil detectó ganado pastando sin autorización, podrían repetirse este verano si no se encuentra una solución adecuada.
Planes del Gobierno autonómico y reacciones locales
El portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, ha anunciado que, en lugar de considerar una expropiación de los terrenos como reclaman algunas entidades locales, se enfocarán en desarrollar un plan de gestión para el espacio natural de Babia y Luna, donde se sitúa Pinos. Este plan incluirá restricciones en el uso del espacio, lo que podría significar más limitaciones para los ganaderos.
Las tensiones han llevado a muchos en Mieres a cuestionar la falta de apoyo por parte de su propio Gobierno autonómico. Los ganaderos critican la inacción del consejero de Agricultura de Asturias, quien, según ellos, no está defendiendo adecuadamente sus intereses ante sus homólogos de Castilla y León. Las preocupaciones sobre la gestión y defensa de los derechos ganaderos están en el centro de este debate.
Alternativas y propuestas de los ganaderos
Frente a la adversidad, los ganaderos de Mieres están organizando reuniones con el concejo en un intento por explorar alternativas que les permitan acceder a los pastos. La propuesta de cambiar el uso de los terrenos y solicitar una cesión de uso municipal es una de las estrategias que están considerando. Sin embargo, la Junta ya ha advertido que cualquier intento de eludir la sentencia del Tribunal Supremo será considerado un “subterfugio” que no será tolerado.
El futuro de la ganadería en la región depende de encontrar un equilibrio entre los derechos históricos de uso de los pastos y las decisiones judiciales que limitan el acceso a estos recursos. Mientras los ganaderos luchan por su supervivencia, la situación en el puerto de Pinos se mantiene tensa, y la comunidad espera que se puedan encontrar soluciones que beneficien a todas las partes involucradas.
Consecuencias de la falta de acceso a pastos
La negativa a permitir el acceso a los pastos tiene implicaciones significativas no solo para los ganaderos, sino también para la economía local y la cultura ganadera de la región. Sin el acceso a estos recursos, los ganaderos se enfrentan a:
- La disminución de la producción ganadera.
- El riesgo de perder sus cabezas de ganado.
- La potencial ruina económica de muchas familias que dependen de esta actividad.
La situación actual ha llevado a los ganaderos a movilizarse y buscar apoyo entre la comunidad, generando un sentimiento de solidaridad en la lucha por el derecho a pastar en sus tierras históricas.


